Lunes, 18 de abril de 2011

?Sin salir por la puerta
se puede conocer el mundo.
Sin mirar por la ventana
se puede conocer el camino del cielo.
Cuanto m?s lejos se va,
tanto menos se aprende.
Por eso el sabio
sabe sin desplazarse.
Entiende sin ver.
Realiza sin hacer.?
(Lao Ts?)

?Has experimentado alguna vez el placer de encontrar a la persona exacta que necesitabas aparecida de la nada?,?o recibiste la llamada de alguien del pasado de la que apenas unas horas antes te hab?as acordado sin motivo aparente?, ?o ese libro que encontraste al azar que responde a la duda que te ten?a bloqueado?.
Eso no es casualidad es sincronicidad ...

La sincronicidad nos representa en el plano f?sico la idea o soluci?n que mora en la mente de la manera m?s f?cil y sin apenas esfuerzo. Se trata de vivir el mayor tiempo posible en ese ?fluir? que hace que la vida parezca una aventura permanente, un viaje de descubrimiento constante sobre uno mismo, sobre los dem?s y el universo.

Decir sincronicidad es lo mismo que decir magia.
Sincronicidad es un t?rmino originariamente acu?ado por Jung que se refiere a la uni?n de los acontecimientos interiores y exteriores de un modo que no se puede explicar pero que tiene sentido para el observador, es decir, ese tipo de eventos en nuestra vida que solemos achacar a la casualidad, a la suerte, o a la magia.
Representaci?n esquem?tica del concepto de sincronicidad de Carl Gustav Jung.


La simbolog?a y el sentido de estos acontecimientos nos da el mensaje exacto que el universo representa para nosotros igual que si fuera una sesi?n de cine particular. Las ideas poseen una vibraci?n, a otros niveles tienen forma y color que hace que atraigan lo an?logo. Al atraer lo que se le asemeja podemos leer en la materia lo que realmente pensamos sobre nosotros mismos y del universo, y tomar decisiones sobre lo que deseamos ver convertido en realidad y lo que no.

Pero entonces dir?ais ?y porque no vivimos permanentemente en ese estado id?lico en el que todo se resuelve, en el que la informaci?n fluye, en el que si fuera verdad ser?amos como peque?os dioses creando lo que se nos antojara?.

Pues siempre depende de que en la mente haya mensajes positivos, y emociones bondadosas en el coraz?n, normalmente experimentamos desde la idea preconcebida y decidimos luego que sentir por ella, emitimos un juicio antes de que la realidad se presente y hace que no veamos lo que es sino lo que queremos ver, y la magia se desvanece bajo el peso de la raz?n sin sentimiento por el miedo a lo desconocido. El miedo y la duda corta el flujo instant?neamente
(Beatriz F. del Castillo)

Una caso de sincronicidad:
"Un ejemplo cl?sico de sincronicidad apunta a un suceso acontecido en la vida del actor Anthony Hopkins. Cuando ?ste fuera contratado para actuar en la pel?cula La mujer de Petrovka, no consigui? encontrar en ninguna librer?a londinense la novela de George Feifer en la que se basaba el gui?n. Frustrado y aburrido, se dispuso a tomar el Metro para regresar a su casa. Estaba sentado en la estaci?n de Leicester Square cuando, de pronto, hall? el libro en un banco. Se qued? tan asombrado de su buena suerte que ni siquiera repar? en las anotaciones que el volumen ten?a en los m?rgenes. Dos a?os m?s tarde su sorpresa fue a?n mayor. Al conocer al autor durante el rodaje del filme, ?ste le dijo que hab?a perdido su ejemplar anotado. Dicho ejemplar era el mismo libro que Hopkins hab?a encontrado en la estaci?n olvidado sobre un banco."

Practica con las Cartas Zener
Test de Percepci?n Extrasensorial

Publicado por Kiate @ 13:24  | Mundos On?ricos
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Domingo, 10 de abril de 2011

I
Los ?ngeles olvidados arrastran las alas y a su paso van cavando fosas donde los ?ngeles que los siguen, sepultan lo ?ltimo que les queda de esperanza.
Son grandes como el eco que nace entre las grietas de su olvido y se duermen escuchando repetir su propio-hondo-lamento de inmortalidad impuesta.
No sienten m?s que pena por su condici?n pasajera en la memoria y se esconden en la tinta para que alguien, de manera azarosa, hable de ellos o los retrate.
Pero a pesar de su naturaleza oscura, de su eterno presente triste, contin?an siendo ?ngeles y alivian su melancol?a cuando visitan en las noches a la tierra que los desconoce, arrullando a los insomnes para que los piensen en medio de sus horas sin sue?os. All? a veces alguien los nombra.

II
Quien todo lo ve sinti? en una ocasi?n el presentimiento de su olvido. Entre sue?os el espectro de un ?ngel le roz? la mirada y ?l sinti? una ausencia milenaria pes?ndole en los p?rpados. Los ?ngeles olvidados quisieron recordarle su existencia y juntaron sus alas y las batieron hasta despedazarlas convertidas en polvo (como hacen las polillas que se suicidan contra las ventanas), pero ?l no record?.
Desde entonces algunos ?ngeles olvidados se arrastran por la tierra y son imperceptibles. Todav?a lo son para aquel que todo lo ve.

III
Llora ?ngel olvidado. Has que tus l?grimas perforen la tierra y la traspasen, al otro lado est? el color.

IV
Los ?ngeles olvidados viven en dos lugares que saben de memoria. Algunos prefieren habitar el infinito y lo han recorrido tantas veces que no les hace falta tener los ojos abiertos para reconocerlo. Otros Han trazado sus rutas de ida y vuelta y pueden caminar a oscuras sin tropezar por la eternidad. No se resignan a permanecer all?, por eso buscan un resquicio por donde ver la tierra de los mortales. Se r?en de nosotros, hasta compasi?n nos tienen, y piensan que cuando decimos olvido, no sabemos de qu? hablamos.

V
Cada vez que lo nombras el ?ngel existe. La paradoja est? en recordarlo.

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Publicado por Kiate @ 13:51  | Literatura y poesia
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