S?bado, 04 de septiembre de 2010

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arriba en la cordillera

Muchas veces me han preguntado cu?l es el origen de ?Arriba en la cordillera?, si efectivamente mi padre se dedicaba al contrabando de animales, etc.

? Resulta que en cierta ?poca, cuando yo estaba viviendo en Nacimiento, fui a ver a mi primo Jaime, hijo de mi t?o Claudio y de la hermana de mi padre, la Olga Manns. Esto tengo que cont?rtelo porque explica el resto. Jaime era re borracho y yo tambi?n. Entonces empez?bamos a chupar, compr?bamos chuicos, and?bamos a caballo. Era un fundo inmenso, and?bamos con los patrones para arriba y para abajo (...) .Era el t?pico patr?n. Claro que le pon?a demasiado, (...) me di cuenta que cada vez que le daba sed vend?a un pedazo del fundo para salir a tomar. Se hab?a comprado un cami?n y una noche me dijo: ?Vamos a quemarle?? el aserradero a mi padre, porque el tal por cual" (?) La verdad es que est?bamos borrachos. Fui con ?l a quemar el aserradero y le prendimos fuego. Pero, ya dije, est?bamos curados y lo hicimos mal, entonces no ardi? el aserr?n y los gallos que cuidaban salieron. Nosotros nos escapamos pero nos vieron y le dijeron al t?o Claudio y el t?o nos demand? judicialmente por incendiarios.

En vista de esto nos fuimos a caballo a Los Angeles, son unos 40 kil?metros. All? nos fondeamos. El ten?a unos amigos, porque hab?a estudiado en el Liceo de los Angeles, ten?a unos compadres por ah? en un campito y ah? nos quedamos. Como and?bamos medio asustados con la cosa de que nos iban a meter presos, me dijo: ?Oye, Manns, yo me voy a Santiago. Pero te voy a decir una cosa, tienes que esconderte, lo mejor es que te vayas para arriba?.

Habl? con uno de aquellos compadres y me dijo: ?Mire, tome este camino para arriba, para el paso de Atacalco. Es camino de tierra, pero usted va a llegar solito, all? no hay guardias, no hay fronteras, no hay nada?.

Agreg? otras indicaciones muy precisas. El lugar indicado estaba a unos dos mil metros de altura sobre el nivel del mar. Hice el camino y, llegando, como me hab?an dicho a un lugar donde hab?a unas caba?as me present? y me encontr? con unos gallos que eran como del siglo XVIII.?

Les dije: ?Yo soy Patricio Manns. Vivo en Nacimiento, pero tuve un problema con las autoridades y me dijeron que me convendr?a quedarme aqu? un par de semanas?.

Me contesta uno de ellos: ?Hab?is hecho bien?, as? hablaban,?hab?is hecho bien, vuestra caba?a ser? aquella?.

Me indicaron una caba?a desocupada. Particip? esa noche en una comilona, hab?a una guitarra, empezamos a tocar, a cantar. Nos hicimos m?s o menos amigos. Todos ten?an grandes mostachos ca?dos y usaban unos sombreros en punta y con el ala hacia abajo, parecidos tal vez a los bonetes maulinos. Ellos los llamaban cucalones.

Ya con m?s confianza les pregunt?: ??De d?nde vienen ustedes y por qu? hablan as???
Me respondieron: ?Nosotros hemos nacido aqu? y de aqu? somos?.
??Pero por qu? hablan as? como hablan??
?Es nuestra lengua?.
??Y ustedes saben en qu? pa?s est?n viviendo??
?Creemos que es Chile?.

Poco a poco me empezaron a contar y me di cuenta de c?mo viv?an. Se pasaban el d?a entero pescando, la laguna del Laja estaba muy cerca. Aparte de pescado, generalmente com?an carne de caballo. A veces carne de vacunos que tra?an de otros lados. Pero su tarea principal era traer animales del otro lado. Casi siempre los vend?an en Los Angeles o en Mulch?n, donde hab?a mercados de reses. Bajaban a Los Angeles una vez por semana, cuatro o cinco horas a caballo, llevando sus arreos de animales y de vuelta tra?an sus chuiquitos y sus provisiones en carretas porque all? arriba no se pod?a sembrarnada.????

Un d?a contestando mis preguntas de c?mo atravesaban la Cordillera uno de ellos me explic?: ?Nosotros pasamos por tres pasos que hay por aqu?: Atacalco, Huiraleo y Pichanch?n?, y me mostraba con el dedo. ?Est?n separados varias leguas uno de otro. El de? Atacalco es el primero hacia el norte, y nosotros pasamos por ese. Yo lo voy a llevar ma?ana para all?, para que vea?.

Fuimos a caballo. Era aterrador. El paso de Atacalco no era m?s ancho que esta mesa. Piensa lo que es pasar ganado por ah?. Hacia abajo hay un abismo de mil metros. Y hacia arriba un farell?n de otro kil?metro. Por ah? hab?a que pasar y pasaban en invierno, cuando el ganado argentino se apega a la cordillera para refugiarse entre los peque?os matorrales que hay abajo y donde se alimentan y est?n protegidos del viento. Al otro lado hay unas pampas inmensas. Estos hombres esperaban el invierno, se iban al otro lado y de vuelta tra?an arreos de hasta cien animales. Los met?an por el paso y ya el ganado no ten?a vuelta atr?s, porque el que trataba de darse vuelta se ca?a para abajo. El espacio era justo, el ancho de una vaca y los jinetes ten?an que ir muy despacito en sus caballos y bien pegados a la muralla de piedra.

Todo era piedra y a veces un poco de barro. Llov?a y en invierno hab?a nieve. Esto, curiosamente, les permit?a a los caballos afirmar mejor los cascos que en el verano, que estaba la pura piedra. Yo nunca fui hasta el otro lado, pero mi acompa?ante me dijo: ?Vamos a llegar hasta aqu?, que hay una rotonda para dar vuelta. Porque si no, tenemos que llegar hasta el otro lado para dar vuelta el caballo y volver?.

Ah? me di cuenta como era la historia. No la anot? ni la escrib?, solamente la guard? en la memoria. Este gallo me dijo: ?Fum?monos un puchito aqu?.

Nos bajamos en el lugar donde justo se pod?a dar vuelta para volverse. Si no, hab?a que llegar a Contileo. En algunos puntos, donde hay unos derrumbes, unos huecos, es posible dar la vuelta, pero hay que bajarse del caballo y hacerlo con gran cuidado, porque si el animal resbala se va para abajo.

Y mientras fumamos, este gallo me cuenta: ?Cuando cruzamos para all? a buscar los animales vamos en fila india. Uno siempre va adelante. Esa vez le toc? a mi padre pero los gendarmes hab?an sido dateados de que nosotros est?bamos sacando ganado de Argentina. Entonces pusieron guardia, hicieron una caseta y ah? nos esperaron como cinco, armados con carabinas. Mi padre par? su caballo en un alto, donde se acaba del paso, empieza a bajar para Argentina y desde abajo le metieron una bala de calibre de este volao y lo mataron?.

As?, tan simple, fue el relato. Yo ve?a el paso de Atacalco delante de m?, me imagin? la situaci?n, los hombres que pasaban y todo. Nunca lo olvid?.

ARRIBA EN LA CORDILLERA

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Entrevista a Patricio? Manns, (autor) sobre el origen de la canci?n "Arriba en la Cordillera" 1965.


Tags: Bicentenario

Publicado por Kiate @ 1:28  | Meloman?as
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Comentarios
Publicado por Paseador
Jueves, 22 de noviembre de 2012 | 21:10

Grande, Patricio Manns maravillosa cancion te pasaste................